May 20, 2018
  • Blog

Olvidé pasar más tiempo con mis hijos

  • February 10, 2018

El tiempo pasa y las consecuencias llegan en el momento en que tienen que hacerlo. No hay forma de detenerlo, lo hecho, hecho está. Si no decidimos tratar de arreglarlo en su momento, después será muy complicado hacerlo. Más cuando se trata de alguien tan importante en tu vida, como lo son los hijos. Hoy me arrepiento del tiempo que no pasé con ellos, pues ahora ellos ya tienen sus vidas y yo soy un extraño en sus vidas. Olvidé pasar más tiempo con ellos. Pensaba que lo que hacía era para que ellos tuvieran una mejor vida, llena de los lujos que yo nunca tuve, pero olvidé eso que siempre quise y nunca tuve, el cariño de mi padre, del cual también privé a mis hijos, pensando que el dinero lo era todo.

Por años luché para tener un puesto importante en una de las grandes empresas internacionales que tuvieran sede en México, cuando por fin logré entrar a una, sabía que no iba a desistir de mi sueño de tener un puesto importante, ganar más dinero del que mis padres vieron en toda su vida. Durante el trayecto a ser CEO de la compañía nacieron mis dos hijos, era el hombre más afortunado, hasta que perdí el rumbo. Comencé a codearme con gente muy importante, dejé de asistir a los eventos de mis hijos. Me perdí sus bailes, sus goles, cuando aprendieron a nadar y mucho más. Yo simplemente pensaba en ganar más y más dinero, en comprarles todo, en mejorar la casa, en comprar los mejores accesorios de golf para ir con mis “amigos” a jugar y cerrar negocios. Mientras mis hijos crecían con un padre, pero uno que estaba ausente y poco o nada se preocupaba por ellos.

Pasaron los años y cuando por fin decidí dedicarles más tiempo a mis hijos, estos ya había hecho su vida, ya tenían a sus novias, sus trabajos y yo no estuve ahí para aconsejarles o para felicitarlos. Ellos ya tenían sus prioridades y su padre no era una de ellas, como ellos no fueron mi prioridad por tantos años. Pensando que al darles una vida llena de lujos, olvidé lo más importante, brindarles amor y una guía para que sean personas de bien en este mundo. Gracias a Dios tuvieron a su madre, la mujer más maravillosa que pudo haberlo criado, y a quien también abandoné a su suerte. No nos separamos, pero es como si lo hubiéramos estado, pues tampoco le prestaba la atención suficiente. Pero ella lo entendía, sabía por qué lo hacía, pero los niños no. Incluso cuando son grandes dicen que te entienden, pero la verdad se sienten resentidos porque tu trabajo fue más importante que ellos.

Ahora debo afrontar las consecuencias, aceptar el poco o nulo tiempo que mis hijos decidan dedicarme. No me quejo, me lo merezco. Espero mi historia les sirva para que no cometan los mismos errores que yo y comprendan que todo se paga en esta vida, que lo que nosotros damos es lo que recibiremos en un futuro, cercano o lejano.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *