September 22, 2018
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¿Por qué odias San Valentín?

  • February 17, 2018

Cada año me hacen la misma pregunta: ¿Por qué odias San Valentín? Y este 2018 no fue la excepción. Apenas llegaba al coworking México donde establecí mi start-up y uno de mis socios me preguntó qué iba a hacer el día de hoy. “Nada, no lo festejó”, es mi respuesta de siempre. Simple, sencilla, clara y concreta. Es entonces cuando me preguntan por qué lo odio. Y no lo odio, simplemente he tenido razones suficientes para dejar de esforzarme de más en un día seudoespecial, además de que la mayoría de mis experiencias han sido terroríficas los 14 de febrero. No soy de los que responde que es un día donde la mercadotecnia hace su agosto y todos caemos redonditos en sus redes, eso es mentira. Estoy casi seguro que quien no lo festeja o lo odia es por lo malo que le ha pasado en esa fecha o porque está soltero en ese momento o lo ha estado desde hace mucho tiempo. Y no tiene nada de malo, eso hacen las experiencias, moldear nuestra forma de ser. Ahora les contaré un poco por qué no lo festejo.

Reitero, no odio el 14 de febrero, simplemente decidí dejar de celebrarlo tenga o no pareja y eso se los hago saber a las chicas con las que salgo. No hago algo especial, nada, y eso es un hecho. En la primaria y en la secundaria solía celebrarlo En la primaria hacía lo clásico de regalar dulces a la niña que me gustaba y todo cambió en la secundaria. En la secundaria estás más consciente de lo que podría ser el amor y cuando una niña realmente te gusta. Siempre he sido de los que trata de demostrar lo que siente en cada oportunidad que se presenta, así que ya se imaginarán lo que hacía los días del amor y la amistad. Explotaba mi idiotez. Decides llegar con un ramo de rosas, un globo y una carta y pedirle a la niña que te gusta que sea tu novia. Recibes un no, respuesta que duele más que en otros días, porque sabes que te luciste y aun así no funcionó. Primera herida. Después viene la segunda, la tercera, la cuarta. A mí me bastó con tres malas experiencias en la secundaria para decidir que no volvería a celebrar dicho día. Si me iba a lucir con un regalo sería cualquier día que me plazca, como suelo hacerlo.

Soy una persona detallista con mi pareja, que le gusta dar y sorprender sin esperar lo mismo a cambio. Una sonrisa y me doy por bien servido. Lo sé, es estúpido, pero lo aprendes con el tiempo. Si no te valoran mínimo de la misma forma que tú a esa persona, hay algo mal ahí. Quizá no vale la pena o simplemente así es su forma de ser y tú lo sabías y decidiste aceptarlo o aceptarla así en tu vida. El punto es que no tengo nada en contra de San Valentín, sólo que nunca nos llevamos bien y para evitar desilusiones de gran magnitud, prefiero librar la batalla del amor día a día y no en uno en especial, donde todo se magnifica.

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