June 21, 2018
  • Blog

Técnicas de Vuelo

  • February 16, 2018

 La semana pasada fui a una clínica de rayos x para tomar una radiografía de mi rodilla misma que me lastime al caerme en la calle por no fijarme bien donde camino.  Esta clínica esta en la ciudad californiana de San Diego muy cerca de una base naval de la armada estadounidense, algo que siempre es un verdadero espectáculo debido a las actividades aéreo-navales que se llevan acabo. Esta vez, me tocó ver una exhibición de aviones tipo F-18  simulando movimientos y maniobras de combate parecido a la película Top Gun.

En verdad el espectáculo que notamos en el cielo no era una exhibición en si sino que eran ejercicios militares de combate intensivos. La razón por la que digo intensivos se debe a que por lo general los ejercicios aéreos normales de aviones de combate consisten en volar cerca uno de otro y ejecutar maniobras complejas para poder desarrollar una relación familiar  eficiente entre piloto, máquina y adrenalina. Sin embargo, cuando esto se encuentran es sesiones extraordinarias – es decir en guerra- las practicas constan en una simulación verdadera de combate, una simulación que se le conoce con el nombre de “Dog Fight” o “Perro de Pelea”.

Este tipo de entrenamiento es altamente riesgoso y sumamente caro ya que se gastan enormes cantidades de petróleo y la vida de los pilotos y sus corceles de hierro se encuentra en peligro constante debido a las maniobras y tácticas de vuelo que se llevan acabo. Dentro de las prácticas más peligrosas que se llevan a cabo en estas prácticas, además de la ya mencionada – Dog Fight- es una que los americanos le conocen como “Chicken”  o “Pollo”.  Esta práctica comenzó como un juego en los años 40 cuando se comenzaron a producir automóviles de alta velocidad lo que daba la oportunidad a jóvenes intrépidos a jugar “Chicken”. Este juego consistía en conducir en una línea recta de 300 metros como mínimo a toda velocidad en la misma línea recta donde se si ninguno de los dos movía el volante  se estrellarían de manera mortal, ergo el que daba el movimiento de volante era el perdedor.

Este era por supuesto una practica ilegal y fuertemente castigada por las autoridades norteamericanas quienes cobraban como mínimo una multa de 12 mil dólares de esos tiempos e inclusive podría ser considerada como una ofensa mas grave si es que el juez así lo dictaminara como lo seria cargos en la misma categoría de asesinatos y suicidios.

Sin embargo,  la fuerza aérea norteamericana noto de inmediato el extraordinario uso táctico que este ejercicio seria para aviadores de combate quienes habrían, para poder lograr esta actividad en un avión, tener absoluto control de sus nervios así como un control perfecto de su aeronave. Este ejercicio es también una gran practica para aviones y pilotos quienes tengan que atacar buques equipados con sistemas anti-aéreos ya que deben caer en picada de 600 metros para después estabilizar su nave a dos metros del agua e ir en línea recta para soltar sus misiles contra el buque, mismo que no los podrán ver debido a sus vectores de vuelo.

Al final del día, mis experiencias en los rayos x fueron mucho más que una simple fotografía.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *